Conceptos muy básicos pero suficientes para una alimentación saludable, equilibrada y suficiente.
No olvidar olvidar la palabra sacrificio.
Olvidar las dietas milagro.
Planificar y organizarse.
Querer.
Conceptos muy básicos pero suficientes para una alimentación saludable, equilibrada y suficiente.
No olvidar olvidar la palabra sacrificio.
Olvidar las dietas milagro.
Planificar y organizarse.
Querer.
Salud Pública no se refiere sólo a la salud de la población, también en cómo influye la población en ella. Las actuaciones sociales repercuten positiva o negativamente en la salud.
El debate propuesto por la Escuela de Formación Humanística y Social del 15 de enero presentaba como título "Igualdad de Género y Derechos Humanos: ¿Dónde está el problema?" con la intención de hacer un pequeño análisis actual y, sobre todo, mirar hacia delante y debatir sobre acciones a realizar.
Según el artículo 14 de la Constitución "Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". A esto se le llama Igualdad formal.
Un peldaño más arriba está la deseada Igualdad efectiva o real, reivindicada por la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, que en el Artículo 1.1 habla sobre la eliminación de la discriminación de la mujer, que si en todas las esferas, y que si una sociedad más democrática, más justa y más solidaria... Y bla, bla, bla.
Debate interesante desde muchas perspectivas, tanto por los contenidos presentados por las expertas, como por la energía creada por las y los asistentes.
Intenté mirar, escuchar y leer con cierta perspectiva, que no es muy fácil, porque soy mujer. Quizás por eso me era posible leer entre líneas. Acostumbrada que estoy a percibir las emociones de los demás, me parecía ver, como bellos fuegos artificiales proyectados en la pantalla de mi ordenador, estallar la rabia, el dolor, el sentimiento de injusticia, la vergüenza, el asombro, el enfado, la tristeza, el miedo, la agresividad, la contundencia, la seguridad, la reivindicación, el basta ya, el nunca más, y el aquí estoy yo.
Me atrevería y me atrevo a decir, y no temo equivocarme, que todas las mujeres hemos sufrido algún tipo de atentado por serlo. Y eso duele mucho. Y duele más en una sociedad que parece que tiene ya ciertas inequidades superadas. Bla, bla, bla. Todas sabemos que no es así.
Y también me atrevo a decir, que, si bien las emociones son una buena brújula, no son un buen capitán, frase que no sé si tiene amo, pero lo que sí tiene es razón.
Quizás, digo yo, quizás, cuando estas emociones puedan respirar, será más fácil subir al piso de la Igualdad real. Porque mal gestionadas llevará a nuestro interlocutor o interlocutora, a la defensa, al ataque o a cualquier conducta reactiva que no nos favorecerá el camino.
Mi reflexión ha llegado a un círculo vicioso. ¿Cómo gestionar las emociones si la discriminación persiste?
En todo caso, hemos hecho un gran camino en muy pocos años, y yo tengo esperanza de que la igualdad será más que efectiva en el futuro. Yo, no creo que lo vea, pero bueno.
Lo que sí vale la pena, es ver y escuchar el debate. Y agradecer a las personas que están en primera línea defendiendo los derechos de las mujeres, porque gracias a ellas nos beneficiaremos todos. TODOS.
Ponentes del debate, por orden de presentación:
Manuel Galiñanes
Marina Subirats
Mar Cambrollé
Silvia Carrasco
¡Mucha empatía y mucha compasión! ¡Salud!
Camino
Reflexionar sobre lo perdido, en cada experiencia de vida, nos ayuda a entender y conocer nuestras estrategias de afrontamiento.
¿Qué has perdido hoy?
Hoy es un buen día para actualizar mi blog. Por esas cosas de los propósitos de principios de año.
Novedades:
1. Mi nuevo reto, el que me hace más ilusión: Doctorando en Salud Pública. Estoy aprendiendo mucho y es un objetivo muy coherente con mi carrera profesional. La evidencia científica es muy importante para mí. Me esperan cuatro años intensos, ya llevo casi uno. Y no tengo prisa.
2. Mi canal de Youtube. Me ayuda a mejorar y a aprender en comunicación. Es un reto que me saca de la zona de confort cada día de la semana, y que me da cierta visibilidad. Y como estoy orgullosa de mi trabajo, me vale la pena.
- Mi visión sigue siendo la misma: Despertar reflexiones que ayuden a quien me escucha a ser mejor persona y a cuidarse más, física, mental, emocional y socialmente. Reflexiones que acerquen al bienestar y a la felicidad.
- Continúo formándome y estudiando, para respaldar los contenidos con la mejor evidencia. Mis cursos, formaciones y acompañamiento a personas no se merecen otra cosa.
- Continúo participando en proyectos solidarios. Ser voluntaria es muy importante para mí.
- Mis opiniones son mías, las comparto para ayudar a reflexionar, sin más expectativas. Yo aprendo mucho de las reflexiones de los demás.
Feliz 2021, a ver qué nos depara...!
Un abrazo,
Camino
Probablemente, ante un conflicto ambas partes perdamos alguna cosa. Pero es más saludable pensar que las dos podemos salir ganando. Todo depende de por donde se mire. Como siempre.
Una sonrisa, un reconocimiento, un abrazo... puede hacer tu día mucho más bonito.
El desdén, la crítica no constructiva, un comentario desafortunado... también puede girarte el día.
Tú decides qué día quieres que tengan los demás.
Que a veces no te guste como piensas, o creas que podrías hacer mejor las cosas, no se debería confundir con no quererse.
La autoestima ha de alimentarse, desde la humildad y la autocrítica más compasiva.
No poner en duda que nos queremos es esencial para seguir con el compromiso de mejora. Porque cambiar es un objetivo que nos puede parecer muy difícil, y probablemente no sea nuestra necesidad ni nuestro deseo. Pero mejorar sí debería serlo.
Un abrazo,
Camino
Quiero hacerle un regalo a mi amiga Magda, en agradecimiento a los muchos que me hace ella.
Y aunque preferiría venir a hacer el curso de "conflictes" a mi casa, creo que le gustará.
La amistad se ha de cuidar y alimentar. La presencia, la disposición y el amor son los ingredientes que se me ocurren hoy, pero podríamos hacerlo con muchos gustos más...
Gràcies, Magda.
Tanto que nos afecta nuestro sentir emocional, y tan poco valorado que sigue estando. Al menos, parece que hemos conseguido que hacer terapia no está mal visto y que no se te vea como a un desequilibrado sin autocontrol.
Desde pequeñitos acudimos al pediatra para que vigile nuestro peso, nos ponga las vacunas y nos cure cualquier enfermedad física que surja. Nos da consejos sobre la alimentación, el ejercicio físico y se preocupa por nuestro rendimiento escolar. De mayores se nos hace una analítica anual, se controla nuestro azúcar, colesterol y hemoglobina, y nuestra tensión arterial, y se vigila que nuestras adicciones estén reflejadas en nuestra historia clínica.
Quién te pregunta cómo manejas tus emociones, cuáles son las que te visitan más a menudo, cuántas pérdidas has tenido, cuáles han sido tus estrategias de afrontamiento...? quién te hace una revisión anual sobre tu empatía, tu compasión y tu agradecimiento? quién te enseña a perdonar y a confiar?
¿Cuántas veces te ha preguntado tu médico si eres feliz?
A mi me cuesta menos salir de mi zona de confort por las mañanas.
Si tengo una idea interesante y atrevida, que suele ser cuando paseo por la montaña con mis perros, o la pongo en práctica nada más llegar a casa o me empiezan a venir los miedos y la idea se queda en el cajón.
Como me conozco bastante bien, ya sé la estrategia a utilizar.
Pero si la idea es buena, y el objetivo es claro, aquí ya no hay miedos que valgan, y me tiro a la piscina. A la hora que sea.
Hacer cosas diferentes no solo brinda a la vida nuevas oportunidades, sino que, además, estimula nuestra mente, mejora nuestra salud y, posiblemente, previene la enfermedad.
Según el Dr. Yaakov Stern (1), "las personas que hayan llevado una vida mentalmente estimulante, a través de la educación, la ocupación y las actividades de ocio, parecen tener menos riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer".
Deberíamos normalizar el salir de la zona de confort. Sin estrés y con curiosidad. Total, sólo se vive una vez.
Referencias:
(1) Fernández A, Goldberg E. Cómo invertir en su cerebro. 1ª ed. Ed SharpBrains; 2013.
¿Quieres aprender coaching en 4 minutos y una vida?
Comparto aquí cuatro técnicas maravillosas para una comunicación maravillosa.
¿Qué podemos conseguir con ello? Pues no lo sé. Pero si un resultado deseable es que el otro simplemente se sienta mejor, tendremos el éxito asegurado.
4 minutos para integrarlas, una vida para practicarlas.
Ser inteligente emocionalmente tiene mucha ventajas. Es bueno para uno mismo y bueno para los demás. Sin duda te hace ser mejor persona.
Nuestro cerebro tiene un aparatito que, por diferentes estímulos, genera emociones. Viene de fábrica. Y, a pesar de sentir emociones desde el nacimiento y que día a día influyen en nuestro bienestar o malestar, no se les ha dado nunca la importancia que se merecen y se nos deja desde la infancia que hagamos solos el camino de su conocimiento y su educación, y así muchos llegamos a adultos sin poder explotar el potencial que tiene una buena gestión emocional.
Pero nunca es tarde, si la dicha es buena, dicen.
Aquí dejo un ejercicio que provoca muchas reacciones cuando lo propongo en clase. A unos les encanta porque se dan cuenta de que su vocabulario emocional es muy reducido, a otros les incomoda sentir ese vaivén interno, a otros les cuesta sentir alguna de las emociones propuestas... cada alumno lo vive de una manera diferente, porque el mundo emocional es así de rico, personal y complejo.
Para tener buena influencia en nuestro bienestar y felicidad, indagar en nuestro mundo emocional es imprescindible. Lo primero: poner nombre a lo que sentimos. Así de tonto, así de fácil y así de difícil.
Espero que disfrutéis con el ejercicio y con vuestras emociones.
¡Gracias!
Camino
Una de las técnicas que más difíciles resultan a las personas que están aprendiendo herramientas de coaching es no centrarse en el problema con el que viene la persona para que le ayudes.
Los coaches noveles, todos abrigados con el temor a no hacer bien la sesión y con la obsesión de hacer buenas preguntas, le dan vueltas y vueltas al problema y a los detalles.
El problema no interesa, les digo. Es éste, pero podría ser cualquier otro, no es importante para nosotros. Sólo es importante para la persona que lo tiene, como debe ser.
La tarea de un coach es ayudar al cliente a encontrar sus herramientas personales para solucionar, aceptar, aliviar, relativizar, afrontar, o lo que sea que necesite, sobre su problema.
El coach no salva a nadie, ni busca soluciones. Los detalles son irrelevantes.
Técnica que, poco a poco, los aprendientes van viendo que es más eficaz y más respetuosa.
Todos hemos pasado por ahí.
Mucho tiempo sin publicar...
Puede ser que retome este proyecto un poco descuidado últimamente...
Este blog fue mi trabajo de final de Máster de Nutrición, allá en el 2012, fue un espacio donde compartí intimidades e ilusiones, y fue el principio de una nueva orientación profesional que hoy día me hace muy feliz.
Y como estamos en tiempos revueltos, con un virus que revolotea por doquier, mis circunstancias han cambiado (como las de tantos) y quizás ésta pueda ser una buena herramienta para incorporar a mi realidad actual. Me sorprendo cuando, de vez en cuando, entro, miro las estadísticas, y veo que mis artículos van haciendo solos su camino. Las comunicaciones tecnológicas son mágicas.
Voy a poner a mi querido y desconocido lector al día:
Ayer, en una formación en técnicas de coaching, una alumna me preguntó qué significaba para mí haber dejado la medicina. Extrañada por la suposición que le había llevado a esa conclusión, probablemente por verme de profesora y sin una bata blanca ni paciente delante, le contesté: Nunca me había sentido tan médico.
Ahora mi paciente no es una persona con patología, es cualquier persona que, por las circunstancias que sean, necesita un acompañamiento para mejorar su bienestar. O es un alumno que desea trabajar en su desarrollo personal y mejorar sus relaciones interpersonales. O es una persona, que simplemente necesita ser escuchada.
No me gusta extenderme, seré breve.
Soy formadora en competencias personales, podría decirse que soy coach de salud y bienestar, soy voluntaria de corazón acompañando a personas en su final de vida y soy brillante doctoranda! Y digo brillante porque yo sola alucino de volver a ponerme a estudiar temáticas muy, muy archivadas y disfrutar haciéndolo. Espero en unos años ser doctora en Salud Pública, y ser muy buena. Es un reto que me hace feliz, por muchos motivos.
La pandemia de marras ha hecho un gran favor a mi creatividad, no hubiera pensado nunca que pudiera ponerme delante de la cámara de mi ordenador y utilizar el video como instrumento de comunicación, soy consciente de que escribo mucho mejor que hablo. Pero cada vez me cuesta menos, y mis cursos grabados en video este verano, circulan ya por alguna importante organización sanitaria, y aún me dura la sorpresa. Espero con curiosidad el feedback.
¿Y para qué vuelvo? No sé exactamente el título, pero el tema de mi tesis estará, sin duda, relacionado con la comunicación efectiva entre las personas. Y así como este blog me inspiró para mi final de Máster, espero que vuelva a inspirarme para hacer el mejor de mis proyectos profesionales: mi tesis doctoral.
Bienvenido a mi blog de salud y liderazgo, que espero llenar de herramientas para ayudar a quien lo necesite, y con la intención de que la evidencia científica se palpe en el ambiente.
¡¡Gracias!!