Camino Calvo



Siempre digo que mi blog es como mi tarjeta de visita, tanto personal como profesional. Tengo la suerte de tener un trabajo que me apasiona, con lo cual no hay mucha diferencia entre estas dos facetas de mi vida.

Mi blog nació con la intención de promover hábitos de vida saludables, a nivel físico, mental, emocional y social. Los contenidos los escojo de forma cuidadosa y exigente, divulgando artículos con evidencia científica y rigor.
Y además se ha convertido en una especie de libro de recuerdos de mis reflexiones, mis inquietudes y mis experiencias.

Cambiar hábitos no es fácil, requiere la valentía suficiente como para perseverar en nuestro objetivo. La vida es cambio. La salud también.



viernes, 16 de octubre de 2020

Poner nombre a las emociones. Ejercicio "Viaje por las emociones".

Ser inteligente emocionalmente tiene mucha ventajas. Es bueno para uno mismo y bueno para los demás. Sin duda te hace ser mejor persona. 

Nuestro cerebro tiene un aparatito que, por diferentes estímulos, genera emociones. Viene de fábrica. Y, a pesar de sentir emociones desde el nacimiento y que día a día influyen en nuestro bienestar o malestar, no se les ha dado nunca la importancia que se merecen y se nos deja desde la infancia que hagamos solos el camino de su conocimiento y su educación, y así muchos llegamos a adultos sin poder explotar el potencial que tiene una buena gestión emocional. 

Pero nunca es tarde, si la dicha es buena, dicen. 

Aquí dejo un ejercicio que provoca muchas reacciones cuando lo propongo en clase. A unos les encanta porque se dan cuenta de que su vocabulario emocional es muy reducido, a otros les incomoda sentir ese vaivén interno, a otros les cuesta sentir alguna de las emociones propuestas... cada alumno lo vive de una manera diferente, porque el mundo emocional es así de rico, personal y complejo. 

Para tener buena influencia en nuestro bienestar y felicidad, indagar en nuestro mundo emocional es imprescindible. Lo primero: poner nombre a lo que sentimos. Así de tonto, así de fácil y así de difícil.




Espero que disfrutéis con el ejercicio y con vuestras emociones.

¡Gracias!

Camino



jueves, 15 de octubre de 2020

Los problemas de los demás son de los demás.

 Una de las técnicas que más difíciles resultan a las personas que están aprendiendo herramientas de coaching es no centrarse en el problema con el que viene la persona para que le ayudes. 

Los coaches noveles, todos abrigados con el temor a no hacer bien la sesión y con la obsesión de hacer buenas preguntas, le dan vueltas y vueltas al problema y a los detalles. 

El problema no interesa, les digo. Es éste, pero podría ser cualquier otro, no es importante para nosotros. Sólo es importante para la persona que lo tiene, como debe ser. 

La tarea de un coach es ayudar al cliente a encontrar sus herramientas personales para solucionar, aceptar, aliviar, relativizar, afrontar, o lo que sea que necesite, sobre su problema. 

El coach no salva a nadie, ni busca soluciones. Los detalles son irrelevantes.

Técnica que, poco a poco, los aprendientes van viendo que es más eficaz y más respetuosa.

Todos hemos pasado por ahí. 










miércoles, 14 de octubre de 2020

Mi querido y olvidado Blog...

 Mucho tiempo sin publicar... 

Puede ser que retome este proyecto un poco descuidado últimamente...

Este blog fue mi trabajo de final de Máster de Nutrición, allá en el 2012, fue un espacio donde compartí intimidades e ilusiones, y fue el principio de una nueva orientación profesional que hoy día me hace muy feliz. 

Y como estamos en tiempos revueltos, con un virus que revolotea por doquier, mis circunstancias han cambiado (como las de tantos) y quizás ésta pueda ser una buena herramienta para incorporar a mi realidad actual. Me sorprendo cuando, de vez en cuando, entro, miro las estadísticas, y veo que mis artículos van haciendo solos su camino. Las comunicaciones tecnológicas son mágicas.

Voy a poner a mi querido y desconocido lector al día:

Ayer, en una formación en técnicas de coaching, una alumna me preguntó qué significaba para mí haber dejado la medicina. Extrañada por la suposición que le había llevado a esa conclusión, probablemente por verme de profesora y sin una bata blanca ni paciente delante, le contesté: Nunca me había sentido tan médico. 

Ahora mi paciente no es una persona con patología, es cualquier persona que, por las circunstancias que sean, necesita un acompañamiento para mejorar su bienestar. O es un alumno que desea trabajar en su desarrollo personal y mejorar sus relaciones interpersonales. O es una persona, que simplemente necesita ser escuchada. 

No me gusta extenderme, seré breve.

Soy formadora en competencias personales, podría decirse que soy coach de salud y bienestar, soy voluntaria de corazón acompañando a personas en su final de vida y soy brillante doctoranda! Y digo brillante porque yo sola alucino de volver a ponerme a estudiar temáticas muy, muy archivadas y disfrutar haciéndolo. Espero en unos años ser doctora en Salud Pública, y ser muy buena. Es un reto que me hace feliz, por muchos motivos.

La pandemia de marras ha hecho un gran favor a mi creatividad, no hubiera pensado nunca que pudiera ponerme delante de la cámara de mi ordenador y utilizar el video como instrumento de comunicación, soy consciente de que escribo mucho mejor que hablo. Pero cada vez me cuesta menos, y mis cursos grabados en video este verano, circulan ya por alguna importante organización sanitaria, y aún me dura la sorpresa. Espero con curiosidad el feedback.


¿Y para  qué vuelvo? No sé exactamente el título, pero el tema de mi tesis estará, sin duda, relacionado con la comunicación efectiva entre las personas. Y así como este blog me inspiró para mi final de Máster, espero que vuelva a inspirarme para hacer el mejor de mis proyectos profesionales: mi tesis doctoral.


Bienvenido a mi blog de salud y liderazgo, que espero llenar de herramientas para ayudar a quien lo necesite, y con la intención de que la evidencia científica se palpe en el ambiente. 

¡¡Gracias!!